CARTA GAUCHA: A los hermanos chilenos

Ilustración de Roberto Paez, en José Hernandez, Martín Fierro, Editorial Margus, Buenos Aires, 1984

Los criollos de Chile, según me dice un aparcero que ha sido de allá, tuavia siguen creyendo que los criollos deste lao e la cordillera les tenimos rabia y nos estamos lambiendo por peliarlos. Porque allá como acá, no faltan picaros con apellio e patriotas que hagan juerza pa`hacerles creer a los paisanos trabajadores que los deste lao estamos desiando que llegue la hora pa meir los facones con ellos.

Y es una mentira picasa, amigos chilenos. Son camándulas de los políticos, del gobierno y de los ricachos, q`es la gente que siempre sale ganando con la guerra y que nunca ponen en peligro su pellejo.

Esa gente siempre ha estao trabajando bajo cuerda pa que haiga guerra, pa que nos topemos los pobres d`este lao con los de allá. Y la gente picara de acá no les digo nada… Estos pícaros, igual que los de Chile, se mueren por hacernos pelear a pobres con pobres. Porque han de saber los paisanos de todas partes que la sensia del gobierno está en hacerles creer a los hijos del país que los del país lindero les tienen odio, porque así en lugar de hacernos amigos sin mirar de que lao de las frontera hemos nació, estaremos cada día más enemistaos y en cuanto a los gobiernos se les antoje decirnos ¡chúmbale! nos tranzaremos a balazos. ¿Qué linda sensia, no? con ese modo e gobernar los países enseguida vamos a tener la pas…

Es bueno que los criollos de Chile vayan comprendiéndoles el juego a los pícaros que los gobiernan y a no llevarles el apunte cuando les hagan el cuento e la guerra y les digan que aquí los odiamos y nos preparamos pa peliarlos. Es una engañifa, amigazos chilenos.

Y esto se los dice un gaucho desta tierra, que les conoce bien las mañas a estos sorros del patriotismo y de la política. Un gaucho al que no lo pueden juntar en su rodeo los mercanchifles de la patria ni los bolicheros de la política.

Los paisanos que no tenemos estancia ni chacra, ni minas ni salitreras, ni más haberes que los brazos pa ganarnos la vida, no se pa que queremos patria ni pa que vamos a meternos en los partidos políticos, si cuando no tenemos trabajo bien podimos morirnos de hambre que no será la patria ni la política las que nos han de socorrer. El que más y el que menos, todos hemos visto alguna vez lo que hacen los patriotas y los políticos con la patria: se la comen sin mirar p`atrás. Aquí ha`bido gobierno que se ha comido hasta las bayonetas del ejército sin lastimarse la garganta!

¿Y nosotros, el pobrerío criollo, les vamos a rascar la pansa a semejantes chanchos? ¡No faltaría más!

La patria de esa gente, aparseros chilenos, son sus estancias, sus minas, sus chacras y sus salitreras. La nuestra es el trabajar como animales y el morirnos de hambre cuando no podemos trabajar o no encontramos quien nos alquile como a matungos de postas.

Y entonces no es justo que sigamos siendo nosotros los trabajadores quienes nos matemos por defender la patria de ellos. Demasiado hacemos con matarnos trabajando pa que ellos se hagan cada vez más ricos y tengan cada vez más juerza pa sacarnos el jugo.

Aparseros de Chile, paisanos del otro lao de la cordillera, yo los invito a que piensen y mastiquen estas cosas con toda formalidá, que son dichas pa bien de todos y  que ningún criollo pobre las debe despreciar.  Cuando se dice la verdad, los hombres deben ponerse serios, y esto no es chacota.

Es preciso que si el gobierno dese país los llama pa alistarlos en el ejército con la intención de hacerlos peliar con los peruanos o con los hijos de cualquier otro país, sepan contestarles como es debido los criollos: si quieren ganar galones que vayan ellos y le mojen la oreja al gobierno del país que le tengan ganas. El que quiera pescao, que se moje el traste, o el poto, como le llaman ay.

Los gauchos de este lao ya sabemos de memoria el versito que le vamos a cantar a los mandrias del gobierno cuando nos vengan con que los paisanos de Chile o del Brasil nos tienen rabia: les vamos a decir que en cuanto declaren la guerra los primeros que van a quedar colgaos en los postes del telégrafo van a ser los Alviares, los Alessandris y los Pesoas.

Hagan ustedes lo mesmo, hermanos chilenos. Que se acabe el tiempo e los sonsos que se hacían matar por los pícaros del gobierno o por los ricachos.

Juan Crusao

Publicado en El Sembrador nº79, Iquique, 23 de febrero de 1924.

 *Nota de EL SURCO. Por espacio no hemos podido incluir este texto en la edición pasada del periódico. Se ha respetado la ortografía original. “Juan Crusao” era el seudónimo de Luis Woollands, propagandista libertario autor de la famosa “Carta Gaucha” (Editorial La Protesta, Buenos Aires, 1921), folleto que circuló profusamente por toda la pampa de la región argentina. Además del contenido internacionalista del documento, cabe destacar la intención de “criollizar” el mensaje anarquista, que entonces no se destacaba por preocuparse demasiado en las particularidades locales. La “Carta Gaucha” ha sido reeditada por el grupo Parrhesia de Bahía Blanca y está disponible en http://laletraindomita.blogspot.com.